TERAPIA

Hay mil y una historias de vida


METODOLOGÍA

Todas las personas, incluidas lo/as psicólogo/as, tenemos malas rachas, sentimos miedo, tristeza, tenemos el “síndrome del impostor”, vamos al psicólogo, tomamos medicación si hace falta, hemos tenido infancias más o menos complejas, familias que no nos lo han puesto fácil, situaciones estresantes, y nuestras “técnicas y hechizos” no siempre nos funcionan a la primera.

Pues sí, resulta que lo/as psicos, somos humanos también. Y qué importante la empatía y poder ponernos en el pellejo de los demás para trabajar en lo que trabajamos.

La metodología de trabajo tiene para mí otros dos pilares fundamentales a parte de la empatía; el vínculo terapéutico, porque el “feeling” y la confianza son motores importantes del trabajo personal, y la adaptación a las necesidades de la personas.

La orientación de la que parto es la cognitivo-conductual, pero integrando herramientas de otras corrientes también científicamente avaladas. Lo último que he incorporado es la formación especializada en trauma como terapeuta acreditada en EMDR Nivel 2.

Las sesiones pueden ser presenciales u on line y la duración habitual es de 1 hora.

En la primera sesión se realiza una entrevista. Ahí es donde establecemos unos objetivos de trabajo y acordamos la frecuencia de las sesiones. Lo recomendable en las primeras etapas del proceso es comenzar con sesiones semanales para posteriormente espaciar en función de la mejora. En ocasiones se suelen plantear “deberes para casa”, que son tareas que permiten afianzar los objetivos en el día a día y conseguir resultados más eficaces.


¿EN QUÉ PUEDO AYUDARTE?

Si sientes que llevas una racha a punto de desbordarte, si la cabeza va como una centrifugadora que no puedes parar, si el cuerpo va por libre poniéndote alerta cuando intentas relajarte, si lloras sin causa aparente, si ves que no priorizas y magnificas todo como en GH, si la hora de dormir te da miedo porque sabes que no vas a pegar ojo, si sientes un nudo por dentro, si no quieres estar con tu gente y te aíslas, si no te aguantas ni a ti mismo/a, si el ocio se está convirtiendo en una obligación más, si pasa el tiempo y no mejoras, si ese malestar está afectando a otras áreas de tu vida… Es hora de pedir ayuda. Lo más habitual con lo que trabajo, suele ser:

– Trastornos de ansiedad y estrés.
– Inestabilidad emocional y estados depresivos.
– Fobias y miedos.
– Trastornos obsesivos.
– Problemas de autoestima.
– Acompañamiento en el duelo.
– Psicoeducación y orientación en enfermedad mental (esquizofrenia, trastorno bipolar, trastornos de personalidad, trastorno obsesivo compulsivo…).
– Acompañamiento en momentos vitales complejos.
– Cuidados al cuidador.
– Trastornos adaptativos.
– Etc.